La estabilidad del profesorado, los recursos en las aulas y una atención real a la diversidad no ocurren por casualidad.
Sin una financiación suficiente, los compromisos se quedan en palabras y los derechos en promesas. La educación pública necesita hechos, no discursos.
Desde INSUCAN seguimos defendiendo una enseñanza con los recursos necesarios para garantizar una educación de calidad para todo el alumnado.