Reivindicamos la equiparación al grupo A1 de los maestros y maestras de Formación Profesional actualmente encuadrados en el A2.
Mismas obligaciones.
Mismas exigencias para impartir clase.
Misma responsabilidad docente.
Pero no el mismo reconocimiento económico.
La equiparación al A1 no es un privilegio. Es reconocer una realidad: cuando las responsabilidades y las exigencias son las mismas, el reconocimiento también debe serlo.
A igual responsabilidad, igual reconocimiento.