Pasado, presente y futuro de unos centros estratégicos.

Hay centros educativos que no se entienden desde un despacho.

Se entienden desde un taller.
Desde el ruido de una prensa.
Desde el polvo de un molde.
Desde un proyecto que no sale a la primera.

Las Escuelas de Arte pertenecen a esa categoría.

Y en Canarias —territorio fragmentado, economía polarizada y talento creativo sobrado— su papel no es marginal ni decorativo.
Es estructural.

1. Pasado: cuando aprender un oficio era una política pública.

Las Escuelas de Arte no nacieron como espacios elitistas ni como centros “vocacionales”.
Nacieron como respuesta social.

En Canarias, como en el resto del Estado, su origen está ligado a las antiguas Escuelas de Artes y Oficios, creadas para formar mano de obra cualificada en oficios artísticos e industriales cuando el sistema productivo los necesitaba.

La Escuela de Arte de La Palma —hoy Escuela de Arte Manolo Blahnik— sitúa su origen en 1913, en plena lógica de formación para el trabajo.
En Tenerife, la actual Escuela de Arte y Superior de Diseño Fernando Estévez hunde sus raíces en ese mismo modelo, con hitos como la reforma de 1963 (planes de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos) y la implantación de nuevos planes a comienzos de los años 90.

Durante décadas, el mensaje era claro y honesto:

“Aprende un oficio y podrás ganarte la vida.”

No había épica.
Había utilidad social.

2. Presente: pocos centros, miles de alumnos y un impacto real.

Hoy las Escuelas de Arte canarias son centros pequeños en número, pero grandes en complejidad e impacto.

En ellas conviven:

•    Ciclos Formativos de Artes Plásticas y Diseño
(Grado Medio y Grado Superior)

•    Enseñanzas Artísticas Superiores, especialmente en el ámbito del Diseño

No son FP convencional.
No son universidad.
No son institutos “al uso”.

Son centros híbridos que trabajan con:

•    talleres,

•    proyectos largos,

•    evaluación por procesos,

•    riesgos laborales reales,

•    y conexión directa con el mundo profesional.

Datos que conviene recordar

Según datos oficiales del ISTAC – Gobierno de Canarias, en el curso 2024/2025:

•    Hay 2.159 estudiantes matriculados en Enseñanzas Artísticas en Canarias.

•    De ellos:

•    615 cursan Estudios Superiores de Diseño.

•    1.235 están en Ciclos de Grado Superior de Artes Plásticas y Diseño.

•    309 en Grado Medio.

No hablamos de una minoría anecdótica.
Hablamos de más de dos mil futuros profesionales creativos formándose en el sistema público canario.

Y, para poner escala: la EASD de Gran Canaria declara más de 1.400 estudiantes y alrededor de 145 docentes.

3. El futuro ya está escrito… en el BOE.

En 2024 se aprueba la Ley 1/2024, que regula por primera vez de forma específica las Enseñanzas Artísticas Superiores, sus centros y su profesorado.

Y en 2025 se publica el Real Decreto 611/2025, que fija el calendario oficial de implantación de la ley.

Aquí no hay humo.
Hay fechas.

Entre otras cuestiones clave, el calendario establece:

•    Antes del 30 de septiembre de 2026
Desarrollo de la normativa de ordenación de las enseñanzas artísticas superiores (grado y máster), así como las condiciones del máster de formación para la docencia artística superior.

•    Antes del 31 de mayo de 2027
Desarrollo normativo básico de la función pública docente vinculada a estas enseñanzas y su encaje en los nuevos cuerpos.

•    Antes del 30 de septiembre de 2027
Regulación de los requisitos mínimos de los centros, por disciplinas, y del estatuto básico del estudiante.

Traducción clara:

2026–2027 es la ventana clave.
O se hace una adaptación seria, o se consolidan los problemas actuales.

4. Retos y amenazas reales.

4.1. La irrupción de la IA

La inteligencia artificial no viene a “matar el arte”.
Viene a eliminar tareas repetibles y trabajo junior en muchos ámbitos creativos.

Eso ya está pasando.

El riesgo:

•    menor interés de empresas por perfiles noveles en tareas básicas,

•    devaluación de aprendizajes centrados solo en software,

•    presión sobre prácticas y empleabilidad.

La oportunidad:

•    revalorizar lo que no es automatizable:

•    criterio,

•    dirección creativa,

•    proceso,

•    técnica material,

•    pensamiento proyectual,

•    cultura visual y constructiva.

Las Escuelas de Arte pueden salir reforzadas si se posicionan ahí.
Pero eso exige recursos, normativa clara y formación docente específica.

4.2. El monocultivo económico canario

Canarias vive una fuerte polarización sectorial, con un peso enorme del turismo.

Para muchos jóvenes, el mensaje implícito es:

“O trabajas en esto… o no hay nada.”

Las Escuelas de Arte son una de las pocas palancas públicas para:

•    diversificar economía,

•    generar autoempleo creativo,

•    exportar servicios y producto,

•    conectar con mercados exteriores.

Pero eso requiere que el sistema educativo deje de formar solo trabajadores para terceros y empiece a respaldar de verdad:

•    emprendimiento,

•    microempresa,

•    internacionalización digital.

4.3. Prácticas y FP Dual: el cuello de botella

El modelo actual exige prácticas, pero:

•    las empresas dispuestas a acoger alumnado disminuyen,

•    los incentivos son débiles,

•    la burocracia desincentiva,

•    y en algunos sectores la IA reduce el interés por perfiles de entrada.

¿Resultado?

El problema acaba recayendo en los centros…
y, sobre todo, en el profesorado.

5. Lo que casi nunca se dice: las condiciones reales del profesorado.

Las Escuelas de Arte funcionan hoy gracias a un sobreesfuerzo estructural del profesorado.

5.1. Talleres no equivalen a aulas

Un taller implica:

•    maquinaria,

•    riesgos,

•    materiales,

•    mantenimiento,

•    consumibles,

•    tiempos muertos inevitables,

•    responsabilidad legal.

Aplicar ratios y organización pensadas para aulas teóricas es, sencillamente, peligroso.

5.2. Prácticas concertadas “a mano”

En muchos casos, el docente:

•    busca empresas,

•    negocia,

•    hace seguimiento,

•    visita,

•    evalúa,

•    resuelve conflictos.

Asumiendo:

•    gastos de desplazamiento,

•    llamadas,

•    tiempo extra,

•    y responsabilidad.

Sin reconocimiento horario ni compensación económica real.

5.3. Calendarios que se estiran

En enseñanzas artísticas superiores, la evaluación por proyectos lleva a cierres tardíos del curso en el mes de julio.

Si no se regula con precisión, se normaliza el mensaje:

“No es periodo vacacional, así que se puede alargar.”

Eso crea precedentes.
Y los precedentes nunca se quedan donde nacen.

6. Qué debe cambiar con la nueva ley y por qué es exigible.

La Ley 1/2024 no es neutra: regula centros y profesorado.
Y el calendario de implantación obliga a concretar.

Eso legitima exigir, como mínimo:

1. Ratios y organización específicas de taller

No es una petición ideológica.
Es una exigencia de seguridad y calidad.

2. Reconocimiento real del trabajo de prácticas y dual

Si hay tutoría, coordinación y visitas:

•    debe haber horas asignadas,

•    dietas cuando proceda,

•    y soporte administrativo.

3. Personal técnico de apoyo

IT, mantenimiento, talleres.
Sin esto, el sistema depende del voluntarismo docente.

4. Requisitos mínimos de centros con financiación asociada

La ley prevé regularlos.
Sin recursos, no es regulación: es propaganda y ya hay precedentes.

5. Blindaje frente a “adaptaciones interesadas”

Las conclusiones deben traducirse en:

•    normas claras,

•    instrucciones escritas,

•    calendarios cerrados,

•    y presupuestos.

7. Conclusión: lo que está en juego no es arte, es mucho  más.

Las Escuelas de Arte no son un lujo cultural.
Son una infraestructura estratégica para el futuro de Canarias.

Pueden:

•    liderar la adaptación a la IA,

•    diversificar la economía,

•    generar empleo creativo de calidad.

O pueden:

•    deteriorarse,

•    precarizar a su profesorado,

•    y convertirse en una promesa vacía.

La diferencia no está en el talento —que sobra—.
Está en las condiciones estructurales y laborales.

Y ahí, el sindicalismo docente serio no es un obstáculo.
Es la garantía de que la modernización no se haga, otra vez,
a costa de los mismos.