Hay una tiza que pesa más de lo normal y una pizarra que se nubla tras el cansancio. Detrás de cada baja médica no solo hay un diagnóstico, sino la historia de un docente interino que resistió hasta que el cuerpo dijo basta, enfrentándose al miedo de una administración que a menudo confunde derechos con números de lista. En ese momento crítico, cuando la salud flaquea y el desamparo acecha, INSUCAN se levanta como la voz y el refugio de quienes sostienen nuestra educación pública, recordándoles que nadie debería tener que elegir entre su salud y su futuro profesional.

En el ámbito educativo, solemos hablar de inclusión como un valor pedagógico incuestionable para nuestro alumnado. Sin embargo, la Consejería de Educación de Canarias parece haber olvidado que la inclusión no termina en el aula: debe empezar por respetar la integridad de quienes sostienen el sistema.

Desde nuestro sindicato, denunciamos públicamente la situación de vulnerabilidad extrema y la política del miedo que están sufriendo actualmente esto/as docentes/as funcionarios/as interinos/as  con discapacidad, enfermedades crónicas o ambas cosas.

La «Trampa» Administrativa: Del Nombramiento al Cese

Queremos hacernos eco del sentir y las demandas de tantos compañeros y compañeras que hoy atraviesan situaciones de extrema vulnerabilidad. No son solo cifras de ceses; son historias de vida, de esfuerzo y de una resiliencia admirable.

Haciendo eco de sus testimonios , hemos  constatado la existencia de una práctica administrativa reiterada que en numerosas ocasiones, esta poniendo a este colectivo en una clara situación de indefensión jurídica y laboral:

  1. El funcionario docente interino firma, en el acto de toma de posesión, una declaración responsable de capacidad.
  2. Cuando posteriormente ejerce derechos legalmente reconocidos —como la solicitud de adaptación del puesto de trabajo ouna incapacidad temporal vinculada a su discapacidad o patología—, la Inspección Médica emite informes de “no apto”.
  3. Dichos informes son utilizados por la Administración para revocar nombramientos, alegando supuestas inexactitudes en la declaración responsable inicial, llegando incluso a la exclusión de las listas de empleo.

Esta actuación confunde de forma inadmisible discapacidad o patología previa con incapacidad laboral, omite la obligación legal de realizar ajustes razonables y vulnera derechos fundamentales como es el derecho al trabajo, a la igualdad y a la protección de la salud.

La Administración parece querer instaurar un régimen donde el docente interino tenga miedo a enfermar, miedo a decir que su cuerpo tiene un límite y miedo a reclamar lo que por ley le pertenece.

Contra la Política del Miedo: No Están Solos

No vamos a parar hasta que se esclarezca el motivo de  ceses  por motivos de salud, totalmente injustificados .Muchos/as de nuestros/as compañeros/as no pueden seguir trabajando por encima de sus posibilidades,  es contradictorio y cruel que la Consejería asigne destinos y condiciones que ignoran las limitaciones médicas previamente comunicadas, provocando un deterioro de la salud que luego usan como excusa para el despido.

En INSUCAN lo tenemos claro: Seguiremos a su lado, recriminando  cada cese que ignore la humanidad y la legalidad, porque una administración que da la espalda a la salud de sus trabajadores,  es una administración que falla en su misión más básica.

«Porque detrás de cada número de lista hay una vida, y detrás de cada baja, una persona que merece protección, no silencio administrativo.»