Desde el sindicato Docentes de Canarias–INSUCAN hemos registrado un escrito ante la Viceconsejería de Formación Profesional y Cualificaciones Profesionales en el que denunciamos una realidad cada vez más evidente en nuestros centros: el nuevo modelo de Formación Profesional no puede sostenerse sin un refuerzo urgente de la orientación educativa y de la atención a la diversidad. INSUCAN reclama más orientación y profesorado de PT en los CIFP para garantizar la equidad en la FP.
La implantación del nuevo sistema de FP ha traído consigo un cambio profundo en la organización de los centros, situando en el centro cuestiones clave como la empleabilidad, la orientación profesional y el acompañamiento individualizado del alumnado. Sin embargo, esta transformación no ha venido acompañada de los recursos humanos necesarios, generando una brecha inaceptable entre los objetivos del sistema y su aplicación real en los Centros Integrados de Formación Profesional (CIFP).
Un modelo ambicioso sin recursos suficientes
Los CIFP afrontan hoy una realidad cada vez más compleja: alumnado diverso, itinerarios formativos más flexibles y una creciente conexión con el tejido productivo. En este contexto, la orientación educativa y la atención a las necesidades específicas de apoyo educativo (NEAE) no son un añadido, sino pilares imprescindibles del sistema.
Y, sin embargo, la realidad es otra: la orientación pedagógica sigue prácticamente limitada a la Formación Profesional Básica, dejando desatendidos los ciclos de grado medio y superior, donde también existe alumnado con dificultades de aprendizaje, necesidades emocionales o problemas de adaptación.
Lo más grave es que esta carencia no solo es pedagógicamente injustificable, sino también normativamente contradictoria.
La normativa estatal es clara. El Real Decreto 659/2023, de ordenación del Sistema de Formación Profesional, establece que la orientación profesional es un elemento estructural del sistema y debe prestarse de forma individualizada a lo largo de todo el itinerario formativo . Asimismo, reconoce la atención a las diferencias individuales como un principio pedagógico básico, lo que obliga a las administraciones a garantizar los recursos necesarios para hacerlo efectivo . (Acceso al RD659/2023)
En la misma línea, en Canarias, las propias instrucciones de organización del curso 2024-2025 reconocen que el nuevo modelo de FP exige impulsar la orientación profesional y adaptarse a la diversidad del alumnado en un contexto de mayor flexibilidad organizativa . Y la Estrategia Canaria de FP Dual 2022-2026 insiste en la necesidad de personalizar los itinerarios y mejorar la empleabilidad del alumnado .
La conclusión es evidente: el sistema reconoce la orientación y la inclusión como ejes centrales, pero la Administración no está dotando a los centros de los medios necesarios para cumplir con su propia normativa.
Desde INSUCAN consideramos que esta situación no es solo insostenible: es una dejación de responsabilidades.
Ampliar la orientación a toda la Formación Profesional
Entre las principales demandas planteadas, destacamos la necesidad de extender la orientación pedagógica a todos los niveles de la FP: grado básico, medio y superior.
Además, exigimos que se regulen y reconozcan de forma clara las horas destinadas a orientación en la organización de los centros, garantizando recursos suficientes para que estas funciones no sean meramente nominales, sino reales y efectivas.
La orientación no puede seguir siendo un complemento residual: debe ser un eje estructural, tal y como establece la propia normativa.
Refuerzo urgente del profesorado de Pedagogía Terapéutica
Otro de los aspectos más preocupantes es la insuficiente dotación de profesorado de Pedagogía Terapéutica (PT) en los CIFP.
Los criterios actuales de asignación no responden ni a la realidad de los centros ni al incremento del alumnado con NEAE. Tampoco tienen en cuenta la complejidad de las intervenciones ni la diversidad de entornos formativos (aulas, talleres y empresas).
Por ello, reclamamos:
- Un crédito horario específico para el profesorado de PT.
- La revisión de los criterios de asignación, incorporando variables reales como el número y tipología del alumnado NEAE.
El reconocimiento de estos puestos como plazas singulares.
Regular las condiciones de trabajo del profesorado PT
La falta de regulación está generando desigualdades entre centros y situaciones organizativas inaceptables. No puede depender del centro o del equipo directivo el acceso a derechos básicos o a unas condiciones mínimas de trabajo.
Desde INSUCAN exigimos una normativa específica que garantice condiciones homogéneas.
Entre otras medidas, proponemos:
- Espacios específicos para la intervención educativa y emocional del alumnado.
- Reconocimiento horario y compensación por el seguimiento en empresas.
- Regulación del acceso a talleres y formación en prevención de riesgos laborales.
- Clarificación de la participación del profesorado PT en órganos colegiados y equipos educativos.
Orientación y atención a la diversidad: una misma realidad
Uno de los mensajes clave de nuestro escrito es claro: no se puede separar la orientación educativa de la atención a la diversidad. Ambas forman parte de una misma respuesta educativa y deben abordarse de forma conjunta, coordinada y con recursos suficientes.
La falta de planificación en este ámbito está provocando sobrecarga del profesorado, intervenciones insuficientes y desigualdades entre centros. En definitiva, está deteriorando la calidad del sistema educativo y limitando las oportunidades del alumnado.
Un llamamiento a la responsabilidad de la Administración
Desde Docentes de Canarias–INSUCAN reclamamos a la Viceconsejería una respuesta firme y urgente. No se puede seguir avanzando en la implantación del nuevo modelo de Formación Profesional mientras se ignoran sus pilares fundamentales. Asimismo, instamos a la Viceconsejería a que asuma un papel activo y exija al Gobierno de Canarias una mayor financiación y una dotación presupuestaria suficiente que permita hacer viable, en la práctica, el modelo de FP que la propia Administración dice defender.
La inclusión, la equidad y la empleabilidad no pueden quedarse en discursos institucionales: deben traducirse en recursos, planificación y condiciones reales en los centros.
Porque sin orientación no hay acompañamiento.
Sin atención a la diversidad no hay equidad.
Y sin ambas, no hay una Formación Profesional pública de calidad.
Seguiremos defendiendo una FP que atienda a todo el alumnado y que reconozca, de una vez por todas, el trabajo de sus profesionales.